enero 25, 2026
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Bonilla de la Sierra: historia y belleza en un pueblo medieval de El Barco de Ávila-Piedrahíta


En la comarca de El Barco de Ávila-Piedrahíta se encuentra Bonilla de la Sierra, un pueblo lleno de encanto, historia y belleza. Sus destacados son el castillo medieval y la iglesia de San Martín de Tours, reflejos de su rica historia.

Además, rodeado de un paisaje natural, Bonilla de la Sierra se presenta como una escapada perfecta para aquellos que buscan tranquilidad y un retorno a las raíces históricas y culturales. Sus calles empedradas y casas tradicionales completan el cuadro de un destino turístico verdaderamente auténtico.

Imagen del Castillo Medieval

Historia de Bonilla de la Sierra

Los inicios de Bonilla de la Sierra son antiguos, dado que se han descubierto en la zona altares rupestres de finales del Neolítico, lo que confirma la presencia de antiguos pobladores. No obstante, se podría decir que la historia de Bonilla de la Sierra empieza en el siglo XIII, cuando entra a formar parte del Obispado de Ávila.

Más tarde, en el XIV, con la re-construcción de su primitivo castillo, que será residencia del rey de Castilla Juan II un siglo después, y de varios prelados hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, será conocida por bonna villa, por ser un excelente lugar de descanso.

Por su parte, a comienzos del siglo XVI el pueblo abulense ya tiene redactadas sus propias ordenanzas para la villa y el señorío, del cual Bonilla será su cabecera.

Procesión

Pozo de Santa Bárbara

Uno de los monumentos más llamativos de esta localidad es el Pozo de Santa Bárbara, que probablemente fue construido entre los siglos XII y XIII, con el fin de abastecer a la población de agua. Cuenta con dos aberturas. La más original, en un lateral, con escaleras cubiertas por ocho bovedillas adoveladas de medio punto.

Por las escaleras, de las que se dice que hay tantas como frases tiene el credo, se puede llegar hasta el agua. La otra abertura, de brocal, almacenaba el agua de la lluvia.

Iglesia colegiata de San Martín

En segundo lugar, la iglesia colegiata de San Martín destaca porque fue declarada monumento histórico-artístico nacional —antecedente de la figura de bien de interés cultural— el 3 de junio de 1931.

El edificio, empezado a construir en la primera mitad del siglo XV, es de estilo gótico. Cuenta con una única gran nave segmentada en cinco tramos mediante arcos apuntados. La torre, del siglo XVI, es de planta cuadrada, pero se acometió una restauración en el edificio entre los años 1974 y 1980.

Iglesia de San Martín

Por su parte, la capilla mayor es un añadido a la primitiva fábrica, pero su construcción debió efectuarse poco después, y, tal vez, dirigida por el mismo arquitecto, lo que explicaría su perfecto ensamblaje al resto del conjunto.

La bóveda que la cubre es de terceletes, con arcos semicirculares, y está iluminada en sus laterales por dos amplios y redondos ventanales que no desentonan del conjunto. En las cornisas aparecen modillónes y remates con fenecíes del siglo XVII, sucediendo otro tanto con la sacristía, que evidencia proceder de reforma posterior.

Imagen del Retablo Barroco de la Iglesia de San Martín, Bonilla de la Sierra

Retablo barroco y sus tablas pintadas

En esta capilla mayor está instalado un retablo barroco que cubre todo el frontal, desde el altar hasta la plementería, el cual está fechado en el año 1688. Sin embargo, lo más valioso del conjunto son sus diez tablas pintadas, en las que se narran diferentes acontecimientos significativos de la vida del patrón del templo, San Martín de Tours.

Son muchos los que atribuyen esas pinturas a la escuela del llamado Maestro de Ávila, pero no son coincidentes en cuanto a quien de ellos fue su ejecutor; unos las atribuyen a Sansón Florentino, otros a Juan y a Marcos Pinilla, y otros dicen ser trabajo de Pedro de Salamanca, pertenecientes a la escuela flamenca de Ávila.

Plaza de la villa en Bonilla de la Sierra

Plaza de la villa en Bonilla de la Sierra

Finalmente, otro de los lugares que visitar es la Plaza de la Villa, que se trata de una plaza cuadrangular en cuyo centro se encuentra la colegiata de San Martín de Tours.

En su zona norte podemos observar las antiguas casas del Concejo, horno, y cárcel de la villa, así como la cilla o pósito. Al este se encuentran las que eran las casas de los Mesones y de Valdivieso y al Sur-Este el castillo de los obispos. También existió el rollo de justicia, que hoy se conserva desmontado y diseminado por la población.

También se puede visitar el Castillo de los Obispos de Ávila, que fue propiedad desde su origen del Obispo de Ávila, señor de Bonilla de la Sierra.

Por su parte, si lo que se busca es la naturaleza, el Valle del Corneja permite realizar rutas a caballo o senderismo, como la Ruta de los Colores del Corneja, por las praderas y los bosques de olmos y encinas.

Procesión de Los Negros
cof

Las Fiestas locales se celebran en abril, cuando tiene lugar la Procesión de los Negros (una procesión nocturna de penitentes con túnica y capucha negra que toca diferentes instrumentos por las calles del pueblo); en noviembre cuando se festeja la Festividad de San Martín de Tours y en Diciembre, dado que el Día de la Inmaculada Concepción se conmemora en honor a la patrona de Bonilla.

Curiosidad sobre Bonilla de la Sierra

En la iglesia local hay instalados un reloj mecánico y varias campanas: el cimbalillo (actualmente quebrado), la campana mayor y una de las pequeñas fueron fabricadas en el siglo XVI, mientras que la mediana y la de los cuartos son del XVIII. Esta última, sin embargo, no está en su lugar.

Se dice que en mitad de alguna guerra fue retirada para construir cañones con el bronce. El reloj también desapareció, aunque en su caso fue vendido como chatarra en 1945, puesto que no funcionaba.

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