enero 24, 2026
REPORTAJE

Lugares mágicos a los que ir una vez en la vida II

Desde Machu Picchu hasta Bután, traemos la segunda parte de los lugares mágicos a los que ir una vez en la vida.

Fotos: Pixabay Textos: Sensación

La Tierra está repleta de lugares que parecen salidos de un cuento de hadas o una leyenda antigua. Estos destinos no solo despiertan la imaginación, sino que también nos invitan a explorar paisajes únicos y a vivir experiencias irrepetibles.

Hace unos meses os desvelamos algunos de los lugares que dejan con la boca abierta, ahora traemos otros más:

Machu Picchu, Perú

En esta ocasión la lista comienza con un destino muy conocido, pero igualmente especial, Machu Picchu. Situado en los Alpes peruanos, esta antigua ciudadela inca es uno de los lugares arqueológicos más impresionantes del mundo. Y es que Machu Picchu nos muestra el ingenio humano y nos trasporta al pasado, hacia la civilización inca y hacia una de las 7 maravillas del mundo.

A pesar de que fue alrededor del siglo XV cuando se ideó y construyó este monumento, sorprende que no fue hasta principios del siglo XX cuando se redescubrió y se dio a conocer al mundo entero. De hecho, Agustín Lizárraga es considerado como el Descubridor Oficial del complejo arqueológico de Machu Picchu en 1902 y en 1911 el historiador estadounidense Hiram Bingham, lo documentó.

Ubicada a 2,430 metros sobre el nivel del mar, Machu Picchu está dividida en dos grandes áreas: la agrícola, formada por conjuntos de terrazas de cultivo, y la urbana, que incluye el famoso Templo del Sol y el Intihuatana, un complejo de piedra que forma una gran pirámide de base poligonal utilizado para ceremonias relacionadas con el Sol.

Cabe destacar el diseño arquitectónico del complejo, dado que los incas utilizaron en él técnicas muy avanzadas, como piedras meticulosamente talladas que encajan sin necesidad de mortero, lo que encajaba con el lugar respetando el entorno.

Valle de Cocora, Colombia

En segundo lugar y continuando con América Latina, el Valle de Cocora es uno de esos destinos idílicos que no puedes no visitar, al menos una vez en la vida.

Ubicado en el corazón del Eje Cafetero de Colombia, en los Andes colombianos, y a una altura entre los 1800 y los 2400 metros sobre el nivel del mar, es conocido por sus impresionantes paisajes y sus icónicas palmas de cera, el árbol nacional de Colombia. Este valle es parte del Parque Nacional Natural Los Nevados y cuenta con una gran variedad de fauna y flora, mucha de ella en peligro de extinción.

En este valle se encuentran, como ya se ha mencionado, la palma de cera del Quindío, una palma que en buenas condiciones crece unos 70 metros (siendo las más altas del mundo), además de animales como el oso de anteojos, pumas, colibrís, tucanes celestes…

En general, para visitar el Valle de Cocora se suele comenzar en el pueblo de Salento, desde donde ya se pueden observar las montañas verdes y el recorrido, aunque varía, suele ser el que bordea el río Quindío. Además, hay algunas opciones de alojamiento en el Valle, entre los que destacan campings o cabañas.

Large group of white birds near water with trees

Pantanal, en Brasil

Para todos aquellos que busquen parajes parecidos al Amazonas, el Pantanal, ubicado en Brasil y con algunas partes en Paraguay y Bolivia, es el destino perfecto. Siendo uno de los ecosistemas de humedales más grandes y ricos en vida silvestre del mundo, es reconocido mundialmente por su biodiversidad.

Declarado también Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, el Pantanal cuenta con un paisaje abierto y es el humedal más grande del mundo, que de diciembre a mayo, se anega en un 80%, momento en el que predomina la flora acuática.

Por el contrario, muchos viajeros piensan que la mejor época para visitar el Pantanal es durante la estación seca, es decir de mayo a septiembre, momento en el que las aguas bajan y los animales se congregan en torno a los cuerpos de agua que quedan, lo que facilita ver todo tipo de fauna como jaguares, capibaras, caimanes, guacamayas azules…

El acceso al Pantanal se realiza normalmente a través de la ciudad de Cuiabá en el norte o Campo Grande en el sur y la densidad de población en la zona es muy baja.

Templo de Angkor Wat, en Camboya

Por su parte, en Camboya se encuentran el Templo de Angkor Wat, considerado el templo hinduista más grande y la mayor estructura religiosa jamás construida.

Situado en la región de Siem Reap en Camboya, este monumento, Angkor Wat forma parte del complejo de templos construidos en la zona de Angkor, la antigua capital del Imperio jemer y se calcula que entre sus muros vivieron aproximadamente 20.000 personas desde principios del siglo XII (cuando se construyó) hasta finales del mismo siglo.

Inicialmente, Angkor Wat se construyó como un templo en honor al dios Vishnu, aunque con el paso del tiempo evolucionó hacia un centro de culto budista y como dato relevante, el diseño del complejo es un modelo de la cosmología hindú.

Angkor Wat se diseñó originalmente como un templo hindú dedicado al dios Vishnu. Sin embargo, con el paso de los siglos, la función del templo evolucionó hacia un centro de culto budista, reflejando los cambios dinámicos en la religión y cultura camboyana. La orientación del templo, hacia el oeste, asociada tradicionalmente con Vishnu, es inusual para la arquitectura jemer, que comúnmente mira hacia el este.

Además, en cuanto a su ubicación y según cuenta la leyenda, el rey quiso situar el templo en un lugar aprobado por los dioses, por lo cual soltó un buey en la llanura y prometió construir el templo allí donde se tumbase.

Socotra, en Yemen

La lista de destinos continúa con otro lugar que se encuentra en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2008, Socotra. Se trata de un archipiélago conformado por las islas de Socotra, Abd al Kuri, Samhah y Darsah, al sureste de las costas de Yemen, país al que pertenece.

En concreto, la isla de Socotra, es conocida por su gran biodiversidad y paisajes surrealistas, que parecen un dibujo o realizados por ordenador. Es una de las islas de origen continental más aisladas del mundo, siendo el hogar de cientos de especies diferentes. Entre ellos destaca el “árbol dragón” o el árbol de sangre de dragón, conocido por su forma de sombrilla y la savia roja que exuda, que históricamente se ha utilizado en medicina y en pigmentos.

En Socotra, la mayoría de los habitantes viven todavía sin electricidad, agua corriente o carreteras, pero es accesible a través de vuelos desde ciudades seleccionadas en Medio Oriente.

Como dato, el clima es generalmente árido, con una temporada de monzones entre junio y septiembre que puede hacer que algunas partes de la isla sean inaccesibles debido a las fuertes lluvias, por lo que lo más remendable es no viajar en esas fechas.

Raja Ampat, otro de los lugares mágicos que visitar en Indonesia

El archipiélago de las islas Raja Ampat es el siguiente lugar mágico de la lista. Situado en el extremo noroeste de la provincia de Papua en Indonesia, es reconocido como uno de los destinos de buceo más espectaculares del mundo y está formado por cuatro islas principales, Misool, Salawati, Batanta y Waigeo, la isla de Kofiau, Gag y otros 1 500 pequeños islotes, cayos y bancos de arena.

Este archipiélago es el corazón del Triángulo de Coral, la región marina más biodiversa del planeta, por lo que se convierte en el destino ideal para aquellos que quieran descubrir fauna y flora marina, con más de 600 especies de corales duros y blandos y más de 1,500 especies de peces.

Además del buceo, Raja Ampat ofrece paisajes impresionantes con sus formaciones rocosas kársticas que se elevan dramáticamente sobre las aguas turquesa. Los visitantes pueden explorar las numerosas lagunas escondidas, playas de arena blanca y densas junglas que ofrecen oportunidades para el trekking y el avistamiento de aves, incluyendo el raro pájaro del paraíso.

Bután

Finalmente, la lista acaba con Bután, uno de los destinos más idílicos que visitar. Este reino del sur de Asia, ubicado en la cordillera del Himalaya, es uno de los países más pequeños y con menor población del mundo, pero también es un país centrado en la felicidad y en el desarrollo sostenible. Bután ofrece una mezcla fascinante de paisajes naturales, fortalezas impresionantes y una profunda tradición budista.

Este país, a menudo descrito como el último Shangri-La, supone retroceder en el tiempo gracias a su arquitectura tradicional que se puede observar con sus dzongs (fortalezas monásticas) y monasterios que se asoman desde emplazamientos de montaña.

Cabe destacar que el turismo en Bután es regulado bajo una política de «Alto valor, Bajo impacto», lo que significa que todos los visitantes (excepto ciudadanos de India, Bangladesh y Maldivas) deben pagar una tarifa diaria que cubre alojamiento, transporte, comida y un guía oficial. Esta política ayuda a proteger las tradiciones del país y a minimizar el impacto ambiental y cultural del turismo.

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